El día de la Asunción de la Virgen María, el 15 de agosto es tradicionalmente un día sin prensa local en Castellón, en las primeras décadas del siglo XX. Sin embargo, la festividad agosteña de 1921 se da en unas circunstancias excepcionales en la Guerra del Rif, en pleno asedio de Monte Arruit tras la retirada de Annual, que culmina según recuerda la Real Academia de la Historia en «la total destrucción de las tropas de la Comandancia Militar de Melilla durante la operación dirigida hacia la bahía de Alhucemas, punto vital para establecer contacto entre las zonas oriental y occidental del Protectorado español de Marruecos».
Es por ello, «por el extraordinario interés del momento militar y político», junto con la ausencia de periódicos de Madrid y Valencia los lunes, que Heraldo de Castellón justifica su publicación ese lunes 15 y con ello la interrupción de «la antigua costumbre de no publicar el Heraldo en este día», aunque «como también los operarios de este periódico son gente«, no saldría al día siguiente, festividad de San Roque, en «justa compensación» y para que disfrutaran también sus trabajadores del conocido como veraneo de los pobres.
La portada del diario en esa jornada es épica y de tono triunfalista en su titular, en términos militares. Pero el paso de los días daría a conocer la amarga y dramática realidad de una derrota de grandes dimensiones.





