A poco más de un mes para la celebración de las fiestas de julio de 1896 -en conmemoración de la resistencia ante el sitio carlista de 1837- se habla en la prensa sobre los preparativos, en los que se descartan un carrousel y una retreta militar. El último viernes de mayo, Heraldo de Castellón se refiere a la Guerra de Cuba al decir que las autoridades militares entienden «que no es ésta la ocasión propicia para que los soldados intervengan en fiestas de género alguno cuando tienen estos la mirada fija en hermanos suyos que están luchando en tierras lejanas por la integridad del territorio».
Asimismo, el diario lanza una idea para evitar que las fiestas se reduzcan «a lo de siempre» incorporando un nuevo acto: «la celebración de una ciclalgata no vendría del todo mal, luego de constituir un número muy brillante en el programa» en el que «seguramente tomarían parte activa, no solamente los ciclistas de la capital si que también los de fuera». Finalmente, la idea sería desechada.


