A mediados de 1936, solo dos meses antes del estallido de la Guerra Civil, Heraldo de Castellón publica este breve, en el que anuncia el nombramiento de «nuestro estimado y antiguo amigo» Máximo Orrios como corresponsal en Burriana del madrileño periódico Ahora, felicitándole por la noticia y elogiando su «notoria competencia» en el campo del reportaje gráfico:
Efectivamente, Orrios se ha retirado a Burriana, aunque el diario erraba al calificarla como su localidad natal, puesto que aunque allí conservaba familia -probablemente de su esposa- según los estudiosos, había nacido en Castellón. En concreto, su traslado desde Madrid a la Plana Baixa ha sido unos meses antes, en enero de 1936 según el completo artículo Máximo Orrios: un reportero gráfico en el Madrid de las primeras décadas del siglo XX, de la investigadora y doctora en Historia del Arte Nieves Panadero Peropadre.
El catedrático Juan Manuel Sánchez Vigil, de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), aporta en este otro artículo un extracto de la biografía de Orrios: «Máximo Orrios Fortea, nacido en Castellón en 1871, fue periodista y fotógrafo profesional, secretario de la Sociedad Artística Escalante en 1905, compuesta por miembros de la colonia valenciana en Madrid, cuyo objetivo fue la organización de veladas teatrales. En 1906 comenzó a ejercer el fotoperiodismo en la revista Novedades de San Sebastián, en 1910 presentó varias obras a la Exposición Nacional de Fotografía de Valencia, y en 1922 organizó la Exposición Nacional de Filatelia. Tuvo estudio a finales de los años veinte en los números 15 y 20 de la calle Vallehermoso. Fue miembro de la Unión de Informadores Gráficos de Prensa desde su fundación en 1934, colaborador del diario Ahora, de los semanarios Estampa y Blanco y Negro, y de las agencias Keystone, La Universal y Nacional de Publicidad de Lisboa. Durante la guerra civil continuó su colaboración con varias publicaciones y en especial con Estampa, hasta que se le dio por desaparecido en noviembre de 1938, según se indica en la ficha de la Unión de Informadores Gráficos».
En este último punto, sin embargo, Panadero apunta un detalle definitivo: «Orrios no desapareció, sino que ese mismo año era sometido a juicio sumarísimo por el Tribunal Militar Territorial Primero. Nada sabemos sobre su actividad posterior, salvo que permaneció en Burriana hasta su fallecimiento el 26 de enero de 1953, siendo inhumado en el cementerio de la localidad». Al citado artículo de Panadero corresponde la siguiente imagen de Orrios:



