Apenas dos meses después de finalizada la tercera y última guerra carlista, el liberal Diario de Castellón reproduce una noticia de un colega valenciano sobre el traslado al cap i casal de «los siete cañones que había en Castellón durante la última insurrección carlista». El periódico ironiza con la idea de lo que sucedería «si nos viéramos en la necesidad de colocarlos de nuevo», puesto que si «antes sabíamos» que debían ser orientados «hacia fuera», en ese momento «es de difícil resolución este problema», quizá en alusión a la evolución hacia posiciones conservadoras del recién nombrado alcalde, Domingo Herrero.
El primer viernes de mayo de 1916, los lectores de La Provincia Nueva se ven sorprendidos por esta breve nota, en la que se da cuenta de los trabajos de reparación en el campanario de la capital por los daños causados por «el ciclón de este último invierno». Según el periódico, «ha subido hasta la parte más elevada un titiritero» que «utilizando el rabo del león que adorna la veleta, ha efectuado algunos ejercicios gimnásticos, despertando la curiosidad del público»:
Al día siguiente, completa el relato de los hechos Heraldo de Castellón. El diario habla de «un excelente acróbata, hijo de Castellón», quien se habría mostrado voluntario para «realizar el arriesgado trabajo de encaramarse en la veleta de la torre mayor, para apreciar los desperfectos». Tras subrayar que el acceso a tan «peligrosísimo» lugar es «casi imposible» y requiere «una habilidad y una sangre fría a toda prueba», el periódico relata «la emocionante ascensión del atrevido gimnasta, que no ha utilizado para su arriesgadísima misión más que una cuerda», añadiendo que el asombro «ha subido de punto al ver las piruetas que con desprecio absoluto de la vida hacía el temerario acróbata en el mismísimo remate de nuestra alta torre».
El vasco Félix Bilbao Ugarrizaes el sucesor en el Obispado de Tortosa del prelado que había coronado a la Mare de Déu del Lledó en 1924 como patrona principal de Castellón, el alicantino Pedro Rocamora García. Bilbao le sustituye en la sede tortosina en diciembre de 1925, y cinco meses más tarde hace su entrada oficial en la capital de la Plana. Para ello, elige la fiesta principal de Lledó, el primer domingo de mayo. El católico Diario de Castellón se hace eco de la jornada en una extensa crónica:
Escribo en Castelló de la Plana (39°58′N 0°03′O), desde donde el astrónomo Pierre Méchain aportó datos clave para la medición del Meridiano de Greenwich justo antes de fallecer por la fiebre amarilla en 1804. Más de 200 años después, este blog explora las coordenadas cambiantes del mundo de la comunicación y el periodismo. Un espacio para el ayer de las hemerotecas pero también para el reportaje, la entrevista y la noticia, en el que también caben la reflexión y el análisis.