El vasco Félix Bilbao Ugarriza es el sucesor en el Obispado de Tortosa del prelado que había coronado a la Mare de Déu del Lledó en 1924 como patrona principal de Castellón, el alicantino Pedro Rocamora García. Bilbao le sustituye en la sede tortosina en diciembre de 1925, y cinco meses más tarde hace su entrada oficial en la capital de la Plana. Para ello, elige la fiesta principal de Lledó, el primer domingo de mayo. El católico Diario de Castellón se hace eco de la jornada en una extensa crónica:


