El 7 de noviembre de 1936, el Gobierno presidido por Francisco Largo Caballero se instala en Valencia, tras abandonar Madrid en plena Guerra Civil. Al día siguiente, Heraldo de Castellón recoge la que será una de las últimas acciones como alcalde de Castellón del abogado sanmatevano Manuel Aragonés Cucala, de Unión Republicana. El periódico recoge unas manifestaciones del alcalde «que tan pronto se enteró de que el Gobierno se había trasladado a Valencia fue en compañía de los diputados [Francisco] Gómez Hidalgo y [Juan] Sapiña a la Ciudad del Turia». Una vez allí, Aragonés reitera la «inquebrantable adhesión del pueblo de Castellón» al Gobierno y además, «ofreció una o dos residencias para instalar en Castellón algún ministerio».
Según el diario controlado por el Frente Popular, el subsecretario de la Presidencia (y futuro líder del PSOE Y presidente del Consejo de Ministros de la República en el exilio), Rodolfo Llopis, «agradeció estas manifestaciones, pero exponiendo que la labor gubernamental impediría aceptar ese ofrecimiento del Ayuntamiento de Castellón». Poco más tarde, no obstante, la ciudad sí acogería unas dependencias gubernamentales: una factoría de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre se instalaría por unos meses en Villa Dolores, siendo trasladada después a Barcelona.


