Seis meses después del primer ascenso del CD Castellón a la Primera División del fútbol español (2 de mayo de 1941), Mediterráneo pone en marcha un «concurso de pronósticos para los partidos» de la máxima categoría. El periódico cuesta 25 céntimos y para los ganadores de estas peculiares apuestas prevé unos premios de 30 pesetas para el ganador y 20 para quien obtuviese el segundo mejor resultado. La apuesta invita a los lectores a acertar los ganadores de los 7 partidos de cada jornada y la cifra total de goles que se anotarían.
Según el boletín que publica para activar el concurso, y en tiempos en que todos los encuentros se disputaban los domingos por la tarde, se indicaba que se admite la recepción de apuestas hasta las 12 de la noche del domingo y en el caso de los remitentes desde pueblos de la provincia, hasta el mediodía del propio día de los partidos. En el caso de esa jornada 7 en la que arranca la iniciativa, el CD Castellón perdería su partido por 0-3 contra el Real Club Celta de Vigo en Sequiol, según el archivo histórico de Guillermo Viciano, después de imponerse en la jornada anterior por 2-3 al RCD Espanyol de Barcelona en el campo de Sarrià.



