El jueves 20 de agosto de 1896 faltan exactamente siete meses para la inauguración de la estatua del rey Conqueridor en su espacio de la plaza que llevará su mismo nombre. Heraldo de Castellón anuncia en esa jornada el inminente traslado de la escultura de José Viciano Martí «desde el chiquero que ocupa en el circo taurino al cercado recinto de la anchurosa plaza», donde sería elevado al pedestal «al cual se está dando ya la última mano».
El sábado 20 de marzo del año siguiente, víspera de la Romeria de les Canyes, el mismo periódico informará con detalle del solemne acto inaugural, con un especial recuerdo al mecenas que había hecho posible el monumento, el «inolvidable don Juan Cardona«:
En las mismas páginas, Cecilio Miquel se confiesa «intrigado» y le pregunta en verso al monarca inmortalizado por «ese lío de papeles que te traes en la mano», en referencia al Privilegi del Trasllat:




