El periódico «democrático-progresista» El Clamor de Castellón denuncia a finales de julio de 1886 los «numerosos y profundos» baches de la calle Trinidad. A juicio del periódico, el estado de la calle hace «que los carruajes numerosos que por allí circulan ponen en peligro inminente la vida de los pasajeros».


