El primer sábado de junio de 1926, Heraldo de Castellón publica este sencillo reclamo en el que se anuncia la publicación del libro Del Castellón viejo, obra del cronista oficial de la ciudad, Vicente Gimeno Michavila. Una obra «de 389 páginas» con «numerosas hermosas láminas y planos». El anuncio señala que el dinero ingresado por sus ventas se destinará «al sostenimiento del Ateneo de Castellón«, constituido solo un año antes.


