El penúltimo día de abril de 1946 tiene un inicio luctuoso en la capital de la Plana. Ese lunes 29 se produce un «trágico hundimiento de una casa» en la plaza Vieja (hoy Mayor), que provoca la muerte de cuatro personas y heridas a otras dos, según recoge Mediterráneo en su edición del día siguiente. A las 4 en punto de la madrugada, «un ruido estruendoso» despierta al vecindario: el número 27 de la plaza, una casa «que había quedado aislada por los derribos» en la zona hoy ocupada por el Mercado Central, se derrumba en su fachada y pared lateral derecha. Enseguida acuden el alcalde Benjamín Fabregat, el arcipreste Joaquín Balaguer y el secretario del Ahyuntamiento, Miguel Ruiz. Después, los bomberos, Cruz Roja y «demás autoridades».
Entre los escombros se encuentran los cuerpos sin vida de Pascual Notari Climent, su esposa Elena Puerto Cortés y su hija Trinidad Notari Puerto, que a sus 22 años tenía previsto contraer matrimonio a comienzos de mayo. Completa la lista de fallecidos Dolores Corral Soria. Vicente Gil Gil y María Pérez Corral resultan heridos. Por poco, consiguen salvarse Ramón Marzá Capdevila y su familia, al advertir el padre de familia unos ruidos que le llamaron la atención justo a tiempo. La noticia del derrumbe causa «la natural consternación» en la ciudad.


