En 1920 nace el Banco de Castellón. La entidad impulsada inicialmente por el Círculo Mercantil presumirá en su segunda memoria (1921-1922) de su “carácter popular” y de la “gran confianza que la industria y comercio de nuestra región depositan en esta entidad nacida al calor y amparo de sus propios intereses”, haciendo gala de “la situación sólida y próspera de nuestra entidad”. Pero antes, en julio de 1920, El Clamor da cuenta de las gestiones previas a su constitución, acordada «en la última asamblea»: «se hace un llamamiento» a los accionistas para «ingresar en el plazo de ocho días el 15% de las cantidades inscritas, de cuyo capital y provisionalmente se hará cargo don Cristóbal Nebot Valls«, cajero nombrado por la citada asamblea.
El Banco de Castellón será comprado en 1929 por el de Valencia, que pasados más de 60 años es absorbido a su vez por Bancaja.


