Con todo respeto («si no lo tomara a mal»), La Defensa se dirige en agosto de 1884 «al señor que mandó estampar» un reclamo publicitario de cemento hidráulico (que fragua con agua) situado junto a la muralla de la ciudad de Castellón. El periódico formula una curiosa petición de tipo ortográfico, pidiendo al empresario que «se sirviera mandar reformarlo [el anuncio] añadiéndole una h a la palabra hidráulico», pues carece de la misma.
Además de que «cesaría el mal efecto que causa la lectura» del anuncio, La Defensa promete que «ganaría en calidad el cemento que expende», pues sin la letra que le falta «no puede ser bueno».
El estado de la actual calle Herrero es, a finales de los años 20, objeto de atención en esta noticia del Diario de la Mañana. Y es que el periódico lamenta que «el adecentamiento del camino que conduce al Sequiol», donde disputa sus partidos el CD Castellón, no figura entre las reformas previstas para el «embellecimiento» de la ciudad. Aparte del argumento de la cantidad de «forasteros» que acuden junto a los vecinos a presenciar los espectáculos deportivos, las líneas que firma Tena Lasarte en el diario recuerdan que «un campo de sport representa un motivo para que los habitantes de una localidad abandonen los cafés y casinos para respirar un aire puro y recibir las caricias de un sol beneficioso».
La receta que se propone es sencilla: «tápese la acequia, constrúyanse aceras, plántense árboles».
Dos noticias que dan cuenta del crecimiento de la capital de la Plana se reúnen en pocas líneas el 5 de agosto de 1929 en Heraldo de Castellón.
La primera es de carácter urbanístico y se refiere a las inminentes «obras de abovedamiento de la Cequiota«, acequia que transcurre sobre el trazado de la actual Gran Vía. Una reforma «tan necesaria» en opinión del periódico permitirá que la calle Miguel Juan Pascual –antes del Velódromo, junto a la plaza de toros– «quedará por fin unida a la Gran Vía», puesto que hasta ese momento la acequia separa ambos viales a la altura del cruce de la avenida Doctor Clará.
La segunda se refiere al progresivo incremento del tránsito de vehículos y tiene tintes reinvidicativos. El redactor considera que, del mismo modo que en la plaza de Castelar (hoy Puerta del Sol) hay un guardia que ordena la circulación, «debiera existir también en la de la Paz». Y para que no quepa duda, aclara que la petición es para «la entrada de la calle Mayor», puesto que en la misma plaza ya presta servicio («de antiguo») otro guardia, pero que se ubica en el cruce con la calle Falcó «para avisar del peligro de la llegada de los tranvías», en referencia a la Panderola.
Escribo en Castelló de la Plana (39°58′N 0°03′O), desde donde el astrónomo Pierre Méchain aportó datos clave para la medición del Meridiano de Greenwich justo antes de fallecer por la fiebre amarilla en 1804. Más de 200 años después, este blog explora las coordenadas cambiantes del mundo de la comunicación y el periodismo. Un espacio para el ayer de las hemerotecas pero también para el reportaje, la entrevista y la noticia, en el que también caben la reflexión y el análisis.