El viernes 16 de abril de 1926 es un día importante en la historia de Diario de Castellón, cuyo primer ejemplar se había publicado el 15 de mayo del año anterior. El periódico cambia de manos y pasa de las de su fundador, Jaime Chicharro, a la Federación Castellonense de Sindicatos Agrícolas. Cambia la tipografía de su cabecera como símbolo del arranque de su «segunda época», y su portada incorpora incluso un artículo del dictador Miguel Primo de Rivera, presidente del Consejo de Ministros, quien felicita al nuevo director del periódico, el valenciano Eduardo Juliá Martínez.
Durante una década, hasta 1929, Juliá sería catedrático de Lengua y Literatura del instituto de Castellón -hoy IES Francisco Ribalta- influyendo entre otros alumnos en la vocación literaria de Bernat Artola. En la edición del primer número del periódico bajo su dirección, se recoge cómo Juliá «se ha apresurado a visitar a las autoridades acompañado del Presidente de la Federación, don Antonio Dolz, para ofrecerse en su nuevo cargo, lamentando no haber podido saludar a todos por lo avanzado de la hora».


