La popular Farola de la plaza de la Independencia es noticia a finales de agosto de 1956. ¿El motivo? Según Mediterráneo, «la pobrecilla ya estaba necesitada de que la lavasen la cara y la acicalasen un poco», y se anuncia el inicio de su restauración y también de su «modernización lumínica». Todo, gracias a una mano de pintura y a «la sustitución de las veteranas bombillas de luz rojiza por un sistema de fluorescente». La plaza, aseguran, «hasta parecerá otra».
La instalación en la plaza de la Farola modernista concebida por el arquitecto Francisco Maristany Casajuana data de 1929.




