El geólogo José Royo Gómez es noticia en el otoño de 1916 al obtener «en reñidas oposiciones» el premio extraordinario en la Licenciatura de Ciencias Naturales en Madrid, como recoge El Clamor. Ei hijo del dueño de «la acreditada droguería de las Cuatro Esquinas». En la noticia se augura que el joven Royo es «de los que por su constancia, su asiduidad y su talento darán gloria legítima al pueblo que le vio nacer».
Entre otros méritos, el científico castellonense está considerado como el primer «dinosaurólogo» relevante en España, por sus trabajos entre 1918 y 1927 de yacimientos paleontológicos del mesozoico. Diputado en la II República, tras la Guerra Civil se exilia inicialmente en Colombia, donde se convierte en uno de los geólogos más destacados y realiza diversas exploraciones para completar colecciones. Así fundará el Museo Geológico de Colombia, que aún hoy lleva su nombre. En 1951 por razones familiares se muda a Caracas, donde será profesor titular de la Escuela de Geología, Minas y Metalurgia de la Universidad Central de Venezuela, donde fundará también el Museo Geológico de la UC, que también recibirá su nombre. En Castellón cuenta con un parque que perpetúa su memoria.


