A finales de agosto de 1926, Diario de Castellón se hace eco de cómo «se está procediendo a la nivelación del campo de deportes y a su riego», en referencia al Sequiol: «cuando el terreno esté sazonado se verificará la labranza para sembrar las semillas que han de producir la hierba». De este modo, el estadio del CD Castellón será uno de los primeros del país con esta superficie.
Unos días antes, el 17 de agosto, el mismo periódico ya había avanzado esta circunstancia, indicando que para preservar el terreno de juego del Sequiol durante este proceso, el equipo albinegro iba a celebrar sus entrenamientos temporalmente «en el que fue su antiguo campo, situado en la carretera de Valencia«, más concretamente donde hoy se alza el grupo Cardona Vives. El césped se estrenaría dos meses después con una amplia victoria (8-1 contra el Gimnástico de Valencia).



