Hacia finales de agosto de 1976, el guitarrista Enrique Perona protagoniza una polémica, que se sustancia en esta entrevista con Manuel Vellón en Mediterráneo. Segundo clasificado por segundo año consecutivo en el Certamen Internacional de Guitarra Francisco Tárrega de Benicàssim -con el peruano Jesús Castro declarado ganador por unanimidad del jurado- Perona se muestra molesto por el tratamiento informativo recibido por la noticia publicada tres días antes, en la que se decía: «la actitud de Enrique Perona nos pareció fuera de lugar, cuando renunció al premio y se retiró del certamen, con la anuencia de un escaso grupo de seguidores que, con falta de respeto al numeroso público existente, expresaron su disconformidad con la decisión del Jurado». La entrevista se titula «El derecho al pataleo» y deriva en una discusión entre entrevistador y entrevistado:
Cabe señalar que la polémica seguiría aún unos días candente en el periódico, a través de un intercambio de cartas al director con el propio Perona y Leopoldo Querol como firmantes de diversas misivas.


