El 13 de diciembre de 1938, día de Santa Lucía, Francisco Franco firma el decreto fundacional de la Organización Nacional de Ciegos (inicialmente ONC). «Dependiente del Ministerio del Interior», se crea para agrupar en ella «obligatoriamente, a todos los invidentes españoles, con fines de mutua ayuda y para resolución de sus problemas específicos». Es la sucesora en el nuevo régimen del Patronato Nacional de Protección de Ciegos creado en 1931.
Dos años y medio después, el martes 5 de agosto de 1941, Mediterráneo publica este reportaje sobre los 65 invidentes que en nuestra provincia ganan «un jornal gracias a los iguales«. El texto de Joaquín Castelló se basa en los testimonios de algunos de esos primeros vendedores del cupón, como Antonio Albiol, o con el delegado provincial, Antonio Parra, quien cifra «de ocho a diez pesetas diarias» el jornal de los vendedores.


