En septiembre de 1956, Mediterráneo actúa como recaudador de una llamativa cuestación popular que busca «la ayuda» de la afición del CD Castellón para auxiliar a un ex jugador albinegro en apuros: Vicente Pizá Usó, que por entonces cuenta 40 años. El valenciano, uno de los integrantes del plantel que había conseguido el ascenso a la máxima categoría del fútbol español en 1941, había formado parte de la plantilla durante toda la primera etapa en Primera División -seis temporadas- y hasta 1949. El periódico agradece «la generosa aportación» de la afición y confía en la futura organización de un partido amistoso en su beneficio. Entre otras aportaciones de la relación que se publica el 19 de septiembre, destacan las de «tres hermanos que pertenecieron al Castellón», el fotógrafo Wamba y Wambita.
Según el libro En el escudo de tu historia, de Conrado Marín y Miguel Ángel Serer, tras abandonar Castellón en 1949, Pizá había jugado en el Lérida «aunque allí jugó poco, debido a una importante lesión, y después volvió a Valencia, para disputar algunos partidos con el Levante, y poco después optó por la retirada, pues le ofrecieron un puesto de trabajo en el puerto». Fallecería en Valencia en 2002, a los 86 años de edad.


