A comienzos de la segunda década del siglo XX, los paseos de Ribalta y el Obelisco dejarán de estar divididos por la carretera de Morella para configurar el parque actual. El desvío del vial al actual Paseo Ribalta (pares), autorizado por Real Orden, hace posible la conversión del antiguo trazado en paseo de coches o andén central del parque. El último día de junio de 1911, El Clamor informa así sobre el pleno del Ayuntamiento de Castellón en el que se informa sobre la autorización gubernativa de la Dirección General de Obras Públicas:


