En junio de 1951, la víspera de una «grandiosa novillada» en la plaza de toros de Castellón, Mediterráneo publica un anuncio del festejo con el reclamo -tan taurino- del sorteo de «15 valiosísimos regalos, 15», por valor de «seis mil duros». Entre ellos, «un dormitorio», «un aparato de radio», «un flamenquísimo cerdo» o «una gigantesca canasta de merienda campera».
Juanito Belmonte y el local Antonio Rodríguez Caro ocupan los lugares preeminentes del cartel, que tiene un colofón más que curioso: «durante el espectáculo se darán noticias del partido internacional España-Bélgica», un encuentro amistoso que terminaría con empate a tres goles.


