Los problemas económicos del Estado acuciaban al riojano ministro de Hacienda, Manuel Orovio, a comienzos de 1879, cuando La Alborada le lanzaba una idea desde Castellón. El periódico constataba que «ni las bellas artes» se salvaban «de la manía financiera» de los alcaldes de la Restauración, y ponía como ejemplo al de Burriana, quien «cada vez que la música sale a tocar le exige cinco peseticas«. La conclusión era sencilla: con este tipo de ingresos «encontraría fácil solución en España la siempre gravísima cuestión rentística».
«Año nuevo, vida nueva». Así comenzaba esta curiosa noticia de Mediterráneo, publicada tal día como hoy de 1949 y que daba cuenta del cambio del sistema de transporte de carne desde el matadero municipal a las carnicerías. Del carro de la carne, «una de las cosas más envejecidas, menos decorativas y menos higiénicas de la ciudad» se pasaba a «un moderno coche cerrado, con todas las apariencias de dignidad y todas las interioridades exigidas por la higiene». El periódico celebraba el avance como un signo «gráfico» del progreso.
Desde que el general Evaristo San Miguel tuviera la idea de regalar al pueblo de Castellón un «obús» en agradecimiento por «los auxilios que prestó en la toma de Cantavieja» en 1836, el cañón capturado a los carlistas lució en la fachada municipal, colocado en una hornacina. Tal día como hoy de 1924, Heraldo de Castellón se felicita por la idea de colocar una lápida de mármol conmemorativa, que al parecer no llegaría a instalarse. En la noticia se cita erróneamente 1936 al querer referirse a 1836.
Según el número 53 de la Gaceta del Aula Militar Bermúdez de Castro, «el texto previsto y aprobado por el Ayuntamiento en sesión del 10 de diciembre de 1836, era: El General San Miguel / Al pueblo de Castellón / Por los auxilios que prestó / En la toma de Cantavieja / Ocurrida en 31 de Octubre de 1836«. El cañón, del que existe una fotografía publicada por Javier Campos en su libro Castellón 1881-1980 (ver abajo), «desapareció, según unos, durante la Guerra Civil para aprovechar el metal y, según otros, fue retirado por los requetés tras la llegada de las tropas de Franco«, según el número 48 de la citada Gaceta.
Escribo en Castelló de la Plana (39°58′N 0°03′O), desde donde el astrónomo Pierre Méchain aportó datos clave para la medición del Meridiano de Greenwich justo antes de fallecer por la fiebre amarilla en 1804. Más de 200 años después, este blog explora las coordenadas cambiantes del mundo de la comunicación y el periodismo. Un espacio para el ayer de las hemerotecas pero también para el reportaje, la entrevista y la noticia, en el que también caben la reflexión y el análisis.