Recién designado para el puesto, uno de los primeros bandos del archivero, bibliotecario e investigador Eduardo Codina Armengot como alcalde de Castellón, en octubre de 1960, se dedica al periodo voluntario de cobranza del cuarto trimestre de los arbitrios municipales, incluyendo una larga relación de los mismos, desde «puertas que abren al exterior» a «comercios insalubres», «fachadas no terminadas» o «aparatos de frío y hielo», pasando por «uso del albañal, canalones y chorreras», sin olvidar otros conceptos como la «entrada de carruajes», «Inspección de establos» o el arbitrio municipal «sobre la Riqueza Urbana, Escudo de la Ciudad, Chorreras en Miradores y Aparatos Automáticos».
El papel protagonista del general segoviano Arsenio Martínez Campos en la restauración borbónica en el trono a finales de 1874, con su pronunciamiento en Sagunto, hace que a su muerte el 23 de septiembre de 1900 se sucedan por todo el país los funerales en sufragio de su alma. En el caso de Castellón, el viernes 26 de octubre se celebran las exequias fúnebres en la iglesia arciprestal de Santa María y a las pocas horas, el vespertino Heraldo de Castellón se lamenta porque «el elemento civil ha brillado por su ausencia», en contraste con el «hermoso ejemplo» del segmento militar. Del primer grupo, sí asisten el gobernador civil Juan Antonio Mañas, el presidente de la Diputación, Tiburcio Martín, el magistrado Nicolas Lloret y el ingeniero accidental de obras pública en la provincia, Francisco Pérez Alonso, con la disculpa por su ausencia del alcalde Joaquín Peris, por «ocupaciones del momento».
Heraldo no transige con la ausencia de otros miembros de la sociedad civil, «aquí donde hay muchos funcionarios judiciales y de la Hacienda pública, periodistas, Cruz Roja, asociaciones religiosas, Cámara agrícola, centros de instrucción y de recreo, colegio de abogados, Liga de contribuyentes y otras muchas corporaciones». En definitiva, para el periódico «hay perfecto derecho a esperar en solemnidades como la de hoy mayor concurrencia», y ofrece dos explicaciones al hecho: «o ese elemento no ha sido invitado (nosotros no lo hemos sido) o si lo ha sido, no ha titubeado en desairar al señor arcipreste de Santa María, cosa que nosotros no hubiéramos hecho».
A menos de un mes para la muerte del dictador Francisco Franco, Manuel Vellón entrevista en las páginas de Mediterráneo a la artista Lina Morgan, quien ese mismo día va a estrenar a nivel nacional en el Teatro Principal de Castellón el espectáculo Pura, metalúrgica (ver libreto), original de Manuel Baz y con música de Gregorio García Segura. Se trata del primer show de la actriz convertida en su propia empresaria teatral y formando por primera vez su gran compañía de revistas. En el reparto, nombres como los de Arturo López, Florinda Chico o Regine Gobin. La obra cuenta entre sus números musicales con la canción Gracias por venir, que será con el tiempo seña de identidad de la producción de la artista.
En la entrevista con el periódico castellonense, muestra su deseo de «tener dinero para tener un teatro propio», cosa que logrará tres años después al arrendar el madrileño salón de La Latina, que después adquirirá. Asimismo, recuerda su primera vez en la capital de la Plana, con 13 años y de la mano de Los chavalillos de España. Tres semanas después, el 13 de noviembre de 1975, se presentará la obra en el madrileño Teatro Barceló, constituyendo uno de los grandes éxitos teatrales del año.
Escribo en Castelló de la Plana (39°58′N 0°03′O), desde donde el astrónomo Pierre Méchain aportó datos clave para la medición del Meridiano de Greenwich justo antes de fallecer por la fiebre amarilla en 1804. Más de 200 años después, este blog explora las coordenadas cambiantes del mundo de la comunicación y el periodismo. Un espacio para el ayer de las hemerotecas pero también para el reportaje, la entrevista y la noticia, en el que también caben la reflexión y el análisis.