Inaugurado el 19 de marzo de 1933, tercer domingo de Cuaresma, el proyecto del aeródromo del Pinar de Castellón sería objeto de atención de las autoridades en los años precedentes. El terreno, no obstante, viene utilizándose ya anteriormente como campo de aviación, por ejemplo por los pilotos del servicio aeropostal francés que conecta la metrópoli con el norte de África. El lunes 26 de octubre de 1931, Heraldo de Castellón anuncia para el día siguiente una visita de los concejales Galí y Guerrero «juntamente con el agrimensor señor Marzá- para señalar «el terreno que convenientemente arreglado sirva para aeródromo», situado «entre lo que se llama Gurugú y la casa de Carabineros, con una extensión de más de dos kilómetros».
El 21 de enero de 1933, República se refiere al avance del proyecto y cita una comisión gestora que visita los terrenos con el arquitecto municipal, Francisco Maristany, cuando los trabajos de explanación aún están pendientes.



