La fama de los alcorinos hermanos Bou –Justo, el marchante de arte; Cristóbal, el pintor- les llevará a dar nombre a una avenida en Castellón, junto a la cual se erige el Museo Provincial en los años 30 -y hoy, el Museo de Bellas Artes. Muchos años después, Gonzalo Puerto desvelará en Mediterráneo la conexión de los Bou con el pintor de Tírig Gabriel Puig Roda. A través de los diarios de este último, recogidos por su hijo, Puerto desgrana en octubre de 1976 los detalles de la relación entre los citados hermanos y el pintor -fallecido en 1919- para la comercialización de sus obras en países del sur del continente americano.


