Mariano Madramany Ferrer ejerce la alcaldía de Castellón entre el 1 de julio de 1891 y el 21 de julio de 1872. Unos meses antes de su mandato, y siendo primer teniente de alcalde de Vicente Meliá Dolz, se convertirá temporalmente en alcalde accidental, en ausencia del primer munícipe. Con tal motivo, el republicano El Clamor de Castellón le reprocha sus devaneos con el Cossi, el movimiento político castellonense creado por Victorino Fabra Gil, que le habían valido el calificativo de «traidor» por parte de los conservadores, por cuya formación había sido elegido concejal.
Ante la circunstancia de su Alcaldía accidental, el periódico se lamenta -«¡Pobre Castellón!»- y como «muestra de su cacumen» (perspicacia), expone una pregunta del líder republicano Fernando Gasset, quien le interroga sobre si prima la ley sobre el reglamento municipal o sucede al revés. «Como cada cual se porta según es», la respuesta de Madramany es «vamos a votarlo», lo que lleva al diario a pedir irónicamente «¡que le condecoren!».


