La mala conducción de carruajes y las riñas, principales motivos de denuncia por la guardia municipal (28.10.1895)

A finales del siglo XIX, la abrumadora mayoría de las denuncias formuladas por la guardia municipal de la capital de la Plana se produce «por no conducirse los carros por la capital en forma debida». En una semana cualquiera de octubre de 1895, Heraldo de Castellón contabiliza 24 casos de esta infracción, y otros dos por «carruajes abandonados en la vía pública». El siguiente epígrafe con más denuncias es el de «riñas y escándalos», que asciende a siete esa semana. El resto de la relación incluye la cifra de cuatro casos denunciados «por sacar estiércol sin autorización», uno «por tender alubias en la calle» y otro «por vender huevos malos», sin olvidar otros dos vecinos denunciados «por dejar abandonados los toldos de sus casos».

Publicado en hemeroteca | Etiquetado , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

De la entrada de carruajes a las chorreras: impuestos municipales de 1960 (27.10.1960)

Recién designado para el puesto, uno de los primeros bandos del archivero, bibliotecario e investigador Eduardo Codina Armengot como alcalde de Castellón, en octubre de 1960, se dedica al periodo voluntario de cobranza del cuarto trimestre de los arbitrios municipales, incluyendo una larga relación de los mismos, desde «puertas que abren al exterior» a «comercios insalubres», «fachadas no terminadas» o «aparatos de frío y hielo», pasando por «uso del albañal, canalones y chorreras», sin olvidar otros conceptos como la «entrada de carruajes», «Inspección de establos» o el arbitrio municipal «sobre la Riqueza Urbana, Escudo de la Ciudad, Chorreras en Miradores y Aparatos Automáticos».

Publicado en hemeroteca, Uncategorized | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

El periódico abronca al «elemento civil» por su ausencia en un funeral (26.10.1900)

El papel protagonista del general segoviano Arsenio Martínez Campos en la restauración borbónica en el trono a finales de 1874, con su pronunciamiento en Sagunto, hace que a su muerte el 23 de septiembre de 1900 se sucedan por todo el país los funerales en sufragio de su alma. En el caso de Castellón, el viernes 26 de octubre se celebran las exequias fúnebres en la iglesia arciprestal de Santa María y a las pocas horas, el vespertino Heraldo de Castellón se lamenta porque «el elemento civil ha brillado por su ausencia», en contraste con el «hermoso ejemplo» del segmento militar. Del primer grupo, sí asisten el gobernador civil Juan Antonio Mañas, el presidente de la Diputación, Tiburcio Martín, el magistrado Nicolas Lloret y el ingeniero accidental de obras pública en la provincia, Francisco Pérez Alonso, con la disculpa por su ausencia del alcalde Joaquín Peris, por «ocupaciones del momento».

Heraldo no transige con la ausencia de otros miembros de la sociedad civil, «aquí donde hay muchos funcionarios judiciales y de la Hacienda pública, periodistas, Cruz Roja, asociaciones religiosas, Cámara agrícola, centros de instrucción y de recreo, colegio de abogados, Liga de contribuyentes y otras muchas corporaciones». En definitiva, para el periódico «hay perfecto derecho a esperar en solemnidades como la de hoy mayor concurrencia», y ofrece dos explicaciones al hecho: «o ese elemento no ha sido invitado (nosotros no lo hemos sido) o si lo ha sido, no ha titubeado en desairar al señor arcipreste de Santa María, cosa que nosotros no hubiéramos hecho».

(Doble clic para leer con nitidez)
Publicado en hemeroteca | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario