En mitad de la segunda guerra anglo-bóer sobre el suelo de la actual Sudáfrica, Heraldo de Castellón se hace eco a finales de 1900 de la sorprendente presencia en el Teatro Principal de Castellón, de «un titulado oficial bóer, escapado de las prisiones de Santa Helena», la misma isla del Atlántico donde vivió desterrado Napoleón.
El diario cuenta cómo el público del teatro «aclamó y vitoreó» al militar, quien «saludó a los señores gobernador civil y militar». Al día siguiente saldría para Barcelona, camino de Marsella «para presentarse ante el cónsul de Holanda».
Por tres cortos periodos de tiempo ocupa la alcaldía de Castellón el comerciante y propietario Carlos Ferrer Segarra. En el más largo de ellos, de dos años de duración, envía una consulta al ministro de la Gobernación, el malagueño Francisco Romero Robledo, «respecto al modo, manera y forma de hacerse el municipio con un piquillo que le falta para hacer la escritura de compra de los terrenos para la construcción de un teatro en el Pla de Palasio (vulgo plazuela de la Paz)». Trece años antes de la inauguración oficial del futuro Teatro Principal de la ciudad, la falta de respuesta del ministro lleva al alcalde a convocar una sesión extraordinaria «de la junta municipal» en busca de soluciones para la financiación para el proyecto.
En las primeras décadas del siglo, la información local muy excepcionalmente cuenta con ilustraciones o fotografías. Estas últimas son escasas y reservadas a las noticias de ámbito nacional e internacional; es por ello que llama la atención de los lectores de Heraldo de Castellón la visión del retrato del valenciano Teodoro Izquierdo Alcaide en la portada del periódico, en diciembre de 1915. El motivo está justificado: quien había ostentado el Gobierno Civil de Castellón entre 1913 y 1914 vuelve a asumir el poder en la provincia.
Por decisión del presidente del Consejo, Álvaro de Figueroa y Torres, el conde de Romanones, que ya había confiado en Izquierdo en una anterior etapa del Partido Liberal, éste último sustituye a Ángel Pérez Magnín -colocado por los conservadores de Eduardo Dato– como «puesto de confianza del nuevo gobierno de S.M. en Castellón». El periódico se congratula y explica que la noticia, «fijada en la pizarra del Heraldo apenas recibida, ha circulado enseguida por todo Castellón, produciendo en todas las clases sociales el mejor efecto y recibiendo los liberales por tal motivo las enhorabuenas de todo el mundo».
La actual plaza de Teodoro Izquierdo lleva su nombre desde 1913, en recuerdo al lugar donde se levantó el Comedor de los Pobres impulsado por el gobernador, proyecto elogiado también por Heraldo en su información de 1915.
Escribo en Castelló de la Plana (39°58′N 0°03′O), desde donde el astrónomo Pierre Méchain aportó datos clave para la medición del Meridiano de Greenwich justo antes de fallecer por la fiebre amarilla en 1804. Más de 200 años después, este blog explora las coordenadas cambiantes del mundo de la comunicación y el periodismo. Un espacio para el ayer de las hemerotecas pero también para el reportaje, la entrevista y la noticia, en el que también caben la reflexión y el análisis.