«Verdaderas charcas de lodo». Ese es el estado en el que quedan «las calles todas de Castellón» tras «las incesantes lluvias» de los primeros días de diciembre de 1925, según Heraldo de Castellón, que espera que el Ayuntamiento aborde «resueltamente» el pavimentado de la capital de la Plana «pronto, bien y definitivamente». Porque «no son solo ahora las tantas veces nombradas del Escultor Viciano, Gobernador, Asensi y Cardona Vives», sino que el problema también afecta a Mayor, González Chermá (hoy Enmedio-, Colón y otras vías «que a pesar de estar asfaltadas o adoquinadas es imposible transitar» por las mismas «sin salir hecho una verdadera lástima». Según el diario, «ni en los pueblos» se encuentran las calles así y se pone como ejemplo negativo la calle del Escultor Viciano, afectada por el tránsito del transporte de la naranja. «Eso, en el casco de la capital. ¡Qué serán las afueras!».




