A mediados del mes de junio de 1905, Heraldo de Castellón informa sobre una visita del fundador del PSOE, Pablo Iglesias Posse, a sus correligionarios de la Vall d’Uixó. Destaca el periódico «el recibimiento que los obreros vallenses» realizan al célebre político y tipógrafo, con «miles de almas» saliendo a recibirle a las diez de la noche. En dos horas de mitin en el Centro Obrero de la localidad, Iglesias habla de la «cuestión social» y anima a los trabajadores de la Vall «en la obra de emancipación». En su despedida, le cumplimentan entre otros «los compañeros Fenollosa y Segarra«.
Los lectores de la revista católica La Verdad , habituados a sus habituales diatribas sobre la masonería, se encuentran a mediados de junio de 1890 con una denuncia cuyo lenguaje eufemístico apenas permite entrever un negocio de prostitución. «Pasa de castaño oscuro», dice el periódico, lo que sucede en unas casas del «extremo de la calel San Vicente» propiedad «según nos dicen» del edil Francisco Ramos Prades. Se habla del caso de un forastero procedente de la estación que, «hace algunas noches» escuchó «blasfemias tan horribles y expresiones tan escandalosas» que le hicieron concebir un «muy mal concepto de la honradez y cultura de nuestra ciudad». Y asimismo, se cuenta que «son muchas las personas» que se quejan por los «escandalosos espectáculos» que se observan «al ir de paseo a la estación», por lo que se pide al gobernador «medidas enérgicas para proteger la moral pública».
El miércoles 12 de junio de 1895, Heraldo de Castellón lanza un aviso en forma de interrogante a las autoridades, preguntándose si se podría evitar que los «mozalvetes» (sic) que participan en la cabalgata que precede a la procesión del Corpus Christi «no hicieran tanto alarde de su puntería y de su irreligiosidad». Se refiere al periódico a cierta costumbre de lanzar panecillos secos desde dichas carrozas hacia el público de la citada cabalgata.
Dos días después, el periódico se lamenta por haber acertado: «parecía que sabíamos lo que ayer había de ocurrir al aconsejar tan prudente medida, pero como aquí casi todo el empeño de las autoridades se pone en lucir la medalla en las procesiones y en colocar algún que otro pariente en el resguardo de consumos, lo hicimos en vano». La víctima del anunciado incidente es, nada menos, «la distinguida y buenísima señora del respetable y digno general gobernador de la plaza», José Blanco Hernáez, espectadora del desfile desde su balcón en la calle Mayor. La señora es herida «gravemente en la nuca» y «si el proyectil hace blanco en la sién (…) la deja en el sitio, pero así y todo la privó largo rato del sentido».
El diario arremete contra las autoridades municipales «por no haber prohibido ya tamaña mascarada más bien que cabalgata» y contra el autor del lanzamiento del panecillo «disparado por uno de los tantos abortos del Riff que ayer se hicieron arrastrar en la carroza de los panaderos».
Escribo en Castelló de la Plana (39°58′N 0°03′O), desde donde el astrónomo Pierre Méchain aportó datos clave para la medición del Meridiano de Greenwich justo antes de fallecer por la fiebre amarilla en 1804. Más de 200 años después, este blog explora las coordenadas cambiantes del mundo de la comunicación y el periodismo. Un espacio para el ayer de las hemerotecas pero también para el reportaje, la entrevista y la noticia, en el que también caben la reflexión y el análisis.