El advenimiento de la II República, a partir de los resultados de los partidos republicanos en las elecciones municipales del 12 de abril de 1931, se refleja en la prensa castellonense entre la expectación y la inquietud. Dos días después de los comicios, el martes 14, el primer periódico provincial que se hace eco de la proclamación del nuevo régimen en España es el vespertino Heraldo de Castellón, en páginas interiores, al pie de una página impar. Además del «entusiasmo delirante» despertado por el nuevo régimen, se da cuenta de que el coronel Francesc Maciá «ha proclamado la República catalana» en Barcelona:
El mismo día 14, La Provincia Nueva aún no da la noticia clave: habla de «momentos difíciles» y se refiere a la «supuesta abdicación del Rey», los rumores sobre la cual no llega a confirmar. Sobre el triunfo republicano, su juicio es severo: «la masa se ha dejado atraer por cantos de sirena».
El mismo día también se expresa en términos preocupados el católico Diario de Castellón, que en su portada recoge los resultados de la jornada electoral e inserta un comentario en el que habla de que se viven «horas gravísimas en la historia política y social de España». Invita a sus lectores a «seguir sin titubeos la senda del deber que conduzca a la salvación de la Patria; por ella realizaremos los sacrificios humanos que sean precisos».
No obstante, al dia siguiente, el propio Diario se muestra más benévolo y una vez confirmado el advenimiento del nuevo régimen republicano, destaca que éste ha tenido lugar «en medio de un completo orden»
En su quinta página, recoge asimismo Diario de Castellón una crónica local de las celebraciones republicanas:
Por su parte, ese miércoles 15 Diario de la Mañana pone el acento en la renuncia al Trono por parte de Alfonso XIII y recoge una breve crónica de los hechos en la capital de la Plana, incluyendo el izado de la bandera tricolor en el Ayuntamiento.
Finalmente, el jueves 16 es Heraldo de Castellón el que publica una pormenorizada crónica de unas jornadas históricas en la ciudad, con todo lujo de detalle:









