En marzo de 1966, Antonio Monfort Tena publica en Mediterráneo una carta sobre un hijo de Vilafranca del Cid «olvidado» por su municipio natal. A raíz del anuncio de una charla sobre su figura en Radio Valencia, Monfort -entre otras cosas, autor de una historia de su localidad- se refiere al «ilustre explorador» Marcelino Andrés y Bernat, sobre cuyo segundo apellido corrige un error.
Andrés, sin siquiera culminar los estudios de Medicina emprendidos en Barcelona, embarca en 1830 con rumbo a África y el Caribe, para regresar luego al reino africano de Dahomey (hoy Benin), donde permaneció casi dos años y trabajó con los médicos adscritos a la Casa Real, según recoge Elena Sánchez Almela en sus notas biográficas: «desde allí emprendió numerosas exploraciones por las regiones de la zona de las que hizo las correspondientes observaciones y recogida de muestras. Terminada su estancia africana, viajó a la isla de Santa Elena, Río de Janeiro y la isla Tercera».
Monfort se duele de que en su localidad natal no se le «haga justicia» a quien tiene una calle a su nombre en Valencia. Con el tiempo, Vilafranca incorporará también a su callejero el vial Explorador Andrés, idéntica denominación a la de la calle del cap i casal.

Monfort pide asimismo justicia en el recuerdo para otros vilafranquinos ilustres, a quienes él mismo había recordado en un artículo en Mediterráneo en 1958, en el que incluyó esta semblanza de Marcelino Andrés:



