En los primeros años 80 surgen hasta siete nuevos sectores gaiateros en la ciudad de Castellón, con otras tantas comisiones y sus respectivos monumentos, a partir de 1982. Hasta ese momento, el número 12 asignado a la gaiata del distrito marítimo en 1945 es el que cierra la lista. Pero ya en el número extraordinario de Mediterráneo sobre la Magdalena de 1981, publicado el mismo domingo de la Romeria de les Canyes, se incluye esta noticia de Amparo Balaguer que da cuenta de cómo el crecimiento urbano exige cambios entre los que se incluyen unos «nuevos estatutos». Asimismo, otro factor decisivo para pensar en la necesidad de tomar decisiones es el desbordamiento de la participación en el Pregó. En la edición de 1981 se anuncia el reparto de 60.000 cintas (200.000 en 2026) y 20.000 cañas (25.000 en 2026).
No obstante, hasta 1988 no se creará la Fundación Municipal de Fiestas, que en 2012 será sustituida por el actual Patronato Municipal, pese a que el concejal Pepe Vicent concede que la ciudad, ya a comienzos de los 80, «no tiene las fiestas que merece».


