Afín al Partido Republicano Radical (PRR) del ex presidente del Gobierno Alejandro Lerroux, el diario República publica en marzo de 1936 -a cuatro meses del estallido de la Guerra Civil- sendas columnas en las que se posiciona contra la polarización creciente. El periódico se sitúa en una posición distante de lo que tilda como «los dos fanatismos», al considerar que «culpables son igualmente los extremistas de la izquierda y los de la derecha», entre los que considera «no hay que distinguir». El diario señala que frente a ambas tendencias «debe ponerse el Gobierno si quiere gobernar y dar al país paz y orden, elementos indispensables para el progreso nacional».
En otra columna firmada por Carrasco, se muestra en contra de una imagen «en la que numerosos niños están también con el puño en alto» y se posiciona contra «este flamante atentado socialoide a la pureza de la infancia», para concluir con una pregunta lanzada al aire: «luchamos por que se acabe el monopolio religioso sobre la conciencia infantil, ¿y ahora nos vienen con otro atentado a la infancia?».


