A finales de febrero de 1981, apenas ocho meses después de la llegada del gas natural a la industria cerámica, la Asociación Española de Técnicos Cerámicos (ATC) organiza una mesa redonda sobre el gas «como alternativa energética en los hornos de cerámica». Con ocasión de este debate, Juan Enrique Mas charla para Mediterráneo con los tres expertos participantes en el encuentro: Leone Padoa, Massimo Brunori y Leoncio Gordo. La principal conclusión que extrae el periódico es que el «principal obstáculo» para la reconversión a la nueva fuente de energía en el sector es el precio.
Padoa recuerda que Italia lleva 20 años utilizando el gas natural en lugar del fueloil, subrayando que observa en Castellón una preocupación «no justificada». Por su parte, Gordo apunta que cuando Italia introdujo el gas, éste era bastante más barato que el fueloil y habla de «preocupación máxima» por los costes. Finalmente, Brunori reflexiona sobre la necesidad de realizar «una serie de experiencias, incluso costosas, si queremos que la tecnología cerámica vaya avanzando, y si aspiramos a tener una tecnología nacional española válida, que nos permita evitar la clásica dependencia respecto a Italia».


