«Los abonados a la corrida de la Magdalena» protagonizan, según publica El Clamor el viernes 24 de febrero de 1911, una votación «para elección de matadores» del festejo previsto para el sábado 25 de marzo siguiente, con motivo de la festividad de la capital. Los sufragios se pueden entregar «en el kiosco de la plaza de Castelar», es decir, la actual Puerta del Sol. Se anuncian escrutinios parciales en Castellón, Vila-real y Burriana y uno «general» en la plaza de toros de Valencia el martes 28.
El miércoles 1 de marzo, el mismo periódico anuncia el veredicto de las urnas: con un total de 669 y 513 votos, respectivamente, son elegidos Rafael Gómez Gallito y Vicente Pastor. Un notario y Ángel Yáñez, designado por los abonados castellonenses, ejercen como interventores de la votación. Al leerse el resultado «no hubo la menor protesta», consignando asimismo el diario que el abono para la corrida «sigue en aumento».
Dos días después del festejo, El Clamor da cuenta del balance del mismo en una crónica crítica con los matadores elegidos y con elogios para quien completa la terna, el valenciano Isidoro Martí Flores. La conclusión de Nene, quien firma la pieza, es clara: «la presidencia bondadosa en extremo y el público benévolo en grado sumo».




