En febrero de 1921, la Asociación Nacional de Secretarios de Juzgados Municipales realiza un obsequio al ministro de Gracia y Justicia, Mariano Ordóñez García, a quien apenas le resta un mes en el cargo, pues el Gobierno del que forma parte cae de forma traumática con el asesinato del presidente Eduardo Dato. El jueves 17, Heraldo de Castellón se hace eco de que la revista semanal madrileña Mundo Gráfico «reproduce el artístico pergamino» en que consiste el regalo, «una obra inspiradísima de nuestro buen amigo y paisano, el laureado artista Vicente Castell«, al que el diario felicita «por este nuevo éxito».
En su edición, publicada la víspera, efectivamente Mundo Gráfico reproduce y elogia el «notable cuadro» de Castell, que el ministro recibe «como testimonio de afecto por la valiosa gestión que este señor ha realizado en favor de los citados funcionarios judiciales»:



