A finales de enero de 1916, El Clamor se hace eco de una noticia publicada por otros periódicos, según la cual habría sido «sorprendida una partida de juego en Puebla de Almonacid, encarcelando a 54 puntos» (de la población no hay referencias como tal, debe referirse a Algimia u otra población del valle como Vall de Almonacid, por ejemplo).
El diario republicano subraya como «notable» que entre ellos figuren «el cura párroco del pueblo y el alguacil», en tiempos de persecución de los juegos de cartas, a los que en muchas ocasiones la prensa se refiere como «los prohibidos». A juicio de El Clamor, «el referido cura no confiando mucho en las riquezas del cielo procuraba adquirirlas sobre el tapete verde».


