A comienzos de 1936, República aporta a sus lectores, como el resto de periódicos castellonenses, información diaria de la evolución de la exportación citrícola a mercados tan relevantes como el británico. Así, en esta nota muestra su preocupación porque «continúa el negocio naranjero, sin haber mejorado las cotizaciones, como es nuestro deseo a pesar de haber reducido las remesas, al dedicar a Francia el cupo del contingente que nos tienen concedido». En concreto, llama la atención porque se subraya que «sigue perjudicándonos» la competencia de Palestina -doce años antes de la creación del Estado de Israel- como zona de producción citrícola: «cada vez aumentan los envíos en perjuicio de todos». Precisamente en 1936 se iniciará la conocida como Gran Revuelta Árabe de los palestinos contra la administración colonial británica de su territorio.


