Habituado al uso de la ironía en la sección de Sucesos, con frecuencia para burlarse de los presuntos delincuentes, el lector de El Clamor se topa en enero de 1916 con este descarnado e insultante titular: «Idiota detenido». El redactor de la nota especifica el motivo del arresto y repite la injuria: «Por promover un gran escándalo en la vía pública ha sido detenido un idiota llamado José Monzonís Ricalfe«, de Algimia de Almonacid. Según el diario, el aludido «ha sido ya repetidas veces detenido en esta ciudad», previéndose su traslado a su pueblo por la Guardia Civil.

Cabe matizar que aún hoy, el diccionario de la RAE también se refiere como «idiota» a quien padece de idiocia: «trastorno caracterizado por una deficiencia muy profunda de las facultades mentales, congénita o adquirida en las primeras edades de la vida».

