A comienzos de 1906, La Provincia da cuenta entre sus notas de sociedad de la puesta en escena de «las bonitas comedias Robo en despoblado y Primera postura«, que reciben «muchos aplausos». La peculiaridad es que estas representaciones se llevan a cabo «en el teatro de la casa de Doña Piedad del Pozo«, informándose asimismo sobre la asistencia de varias «distinguidas familias», lo que sugiere un espacio amplio en el referido hogar, para el desarrollo de estas obras. Asimismo, se disculpa la ausencia de algunas familias «de la intimidad de la casa» por su «reciente luto», y se anuncian las próximas representaciones de otras obras teatrales en el mismo espacio.
Asimismo, el redactor de la nota la completa en primera persona: «Me entero de que están en funciones otros teatritos de casas particulares y que en las de los señores Dr. Clará y de la Sra. de March, también se reúne el elemento infantil en la primera y más talludito en la segunda dando sus funciones teatrales que se ven muy animadas».

