El último sábado de septiembre de 1970, Mediterráneo publica un gran plano en el que se esboza el proyecto de «la gran plaza de enlace de la avenida [del Mar] con la calle Mayor. La nueva plaza -que desde su apertura en 1975 recibirá el nombre de Cardona Vives- acogerá desde 1975 el primer aparcamiento subterráneo en la ciudad. Por la noticia, sabemos que precisamente en los días de su publicación, «los edificios casi ruinosos que ocupan los solares de la nueva futura plaza comienzan a caer» en un «viejísimo sector de la ciudad». El diario tilda la reforma urbana «de la máxima importancia».

Tres años más tarde, en noviembre de 1973, El Periódico Mediterráneo informaba sobre el inicio de los trabajos del parking en lo que se seguía conociendo como «plaza de enlace»:


