«Con sus doce años escasos» se presenta Manuel Cubedo Alicart a los lectores de Mediterráneo a través de una carta al director, por esos años Jaime Nos. Cubedo es un «prodigioso guitarrista» según la misiva remitida al periódico por N. N., quien elogia a Manolín como «un torbellino de arte», tras conocerlo en las fiestas de Llucena. Además de su habilidad con la guitarra, el niño estudia por entonces quinto de violín, «guardando para los ratos de ocio el estudio del bachiller». El resultado de su interpretación suena al autor del artículo como «soberbio, algo sobrenatural» y celebra que el Gobierno Civil haya otorgado una ayuda de estudios a la joven promesa.
Discípulo de Daniel Fortea y Emili Pujol, en 1956 Cubedo obtendrá el máximo galardón otorgado a la guitarra en el XII Concurso Internacional de Interpretación Musical de Ginebra, con Andrés Segovia entre los miembros del jurado Asimismo, conseguirá el primer premio en el Concurso Internacional de Interpretación de Música Antigua y para Vihuela en el Conservatorio de Lisboa y será Premio Extraordinario Final de Carrera del Conservatorio de Valencia y en l’Ecole Normal de París. Ya consagrado, en diferentes concursos y certámenes formará parte de jurado, siendo presidente en el XXXIV Certamen Internacional de Guitarra Francisco Tárrega, en el año 2000.
A lo largo de su trayectoria, actúa en las más importantes ciudades de Europa y América, como solista y con orquestas tan prestigiosas como la Suisse Romande, English Chamber Orchestra, Royal Philharmonic Orchestra, Filarmónica de Bruselas, etcétera. Con 14 discos en su haber, colaborará asimismo con artistas de fama internacional, de Montserrat Caballé a Joaquín Sabina, pasando por Josep Carreras, Joan Manuel Serrat, Víctor Manuel, Ana Belén o Eros Ramazzotti, entre otros muchos. Fallecerá en Barcelona en junio de 2011.



