La primera mujer en presidir una corporación municipal en España es Matilde Pérez Moya, que se convierte en 1924 en alcaldesa de Cuatretondeta (Alicante), o como le presenta en ese momento el diario ABC: «primer alcalde femenino». En la II República habrá más mujeres en el primer nivel político de la administración municipal, pero en el franquismo habrá que esperar hasta 1969, en concreto, para ver a la primera mujer ingeniera industrial de España, Pilar Careaga, investida como alcaldesa de Bilbao.
En la provincia de Castellón, un año más tarde, le llega el turno a la farmacéutica Isabel Llombart Torres, «nombrada Alcalde de Canet lo Roig» por el gobernador civil, José Fernández Ramírez, según publica Mediterráneo el último día de abril de 1970. Permanecerá en el cargo hasta 1974. Es la primera que accede al puesto en la provincia «y una de las pocas» que lo ostentan en el país en ese momento. El diario lo ve como «un paso más en la promoción de la mujer en nuestra sociedad y en nuestro tiempo, en el que España está avanzando no poco en este aspecto».


