A finales de marzo de 1915, La Provincia da cuenta de la próxima consagración del obispo auxiliar de la Archidiócesis de Toledo, un «ilustre hijo de la ciudad de Burriana». Se trata de Juan Bautista Luis y Pérez, cuyo nombramiento es víctima «del retraso que ha sufrido la tramitación de los documentos necesarios para llevar a cabo tan solemne acto». Según el diario, «créese que [el acto de la consagración] no se realizará hasta el mes de Mayo».
De este modo, el religioso burrianense se avanza en 54 años a la llegada a la capital castellana de su paisano Vicente Enrique y Tarancón, quien en 1969 entrará en la ciudad como arzobispo de Toledo. El paralelismo entre ambos, que se conocerán personalmente, se completa porque en 1920 Juan Bautista Luis es nombrado obispo de Oviedo, sede a la que también accederá Tarancón en 1964.


