El proyecto de construcción de un paso superior sobre las vías del ferrocarril en la avenida de Benicàssim y otro subterráneo en la avenida Tombatossals protagonizan la noticia sobre el pleno municipal del mes de marzo de 1975 en Mediterráneo. Con un presupuesto de 15,8 millones de pesetas, el periódico celebra en su antetítulo que las nuevas infraestructuras tendrán un importante papel «rompiendo el cinturón de hierro» de la ciudad, un cuarto de siglo antes de la inauguración del soterramiento de la vía férrea y de la nueva estación del ferrocarril. Por cierto, que la noticia es del mismo día en que el periódico anuncia que la hasta entonces conocida como «plaza de enlace» entre la calle Colón y la avenida del Mar iba a llamarse plaza Cardona Vives, por decisión del consistorio presidido por Francisco Grangel Mascarós.
Dos años más tarde, el 3 de abril de 1977, el periódico denuncia que la obra del paso subterráneo entre la calle Segorbe y la avenida Tombatossals se ha ejecutado «pensando más en el dinero que en el necesaerio servicio» al elegirse «la solución más barata»: «un paso inferior para vehículos que resulta pequeño, con curva a la entrada y salida». Asimismo, se reclama la construcción del paso inferior para peatones, proyectado pero no ejecutado.



