Con la proyección de la película La mujer y la Ley, el 26 de marzo de 1921 se estrena el Cine Royal de Castellón, gracias al impulso de Vicente Renau Torrent, castellonense de regreso de Méjico, donde había dirigido dos cines. La sala se construye sobre un «caserón viejo», como describe Heraldo de Castellón un año antes a la histórica Posada de la Estrella, cuyo edificio será transformado «en Coliseo» durante 1920. Ubicada en el número 33 de la calle González Chermá -hoy pasaje de Enmedio, 23-, la histórica posada había acogido un siglo antes, el 26 de septiembre de 1827, nada menos que al rey Fernando VII, de paso por la ciudad, según recoge el cronista y padre agustino José Rocafort.
Al dar cuenta del inminente derribo de la Posada de la Estrella, el periódico señala que «por el provecho que puede sacarse de ese solar y por el punto de emplazamiento, no será mal negocio el que se anuncia», además de contribuir «al embellecimiento de la calle». Con el tiempo, el Cine Royal se convertirá en el Romea: por normativa, hubo que cambiarle el nombre anglosajón, pasando a ser Salón Cine Romea, hasta su desaparición con la última proyección el 7 de junio de 1964.



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