En 1894, el pintor de Tírig Gabriel Puig Roda se encuentra en Roma, donde unos años antes había estado pensionado (becado) por la Diputación de Castellón. Es en la capital italiana donde pintará, en ese año, su cuadro más famoso: La expulsión de los moriscos. A comienzos de 1895, la obra se expone en el «salón de pintura del Teatro Principal», como explica Diario de Castellón a finales de mes, cuando finaliza esa exposición temporal. El periódico se hace eco de un acuerdo por el cual se determina «que se saquen algunas fotografías, aunque en limitado número, del referido cuadro, con el objeto de repartirlas entre los señores diputados provinciales y personas distinguidas y allegados y parientes del autor». «Aprobamos el pensamiento», concluye el diario.
El cuadro puede contemplarse en la actualidad en el Museo de Bellas Artes de Castellón:



