En diciembre de 1924, la actriz catalana Margarita Xirgu se sube a las tablas del Teatro Principal de Castellón con 36 años, para representar con su propia compañía y junto al primer actor riojano Alfonso Muñoz La mujer desnuda, obra del francés Henry Bataille. En el anuncio que publica Heraldo de Castellón se aclara que las señoras y señoritas «pueden asistir sin ningún escrúpulo a la representación», puesto que el argumento de la obra «es moral a pesar del título que lleva».
Al día siguiente, el crítico teatral del periódico sentencia que la obra no merece haber sido traducida al español. «Lo que todavía no me explico es por qué la ha traducido [Alfonso] Hernández Catá y menos el que la Xirgu la lleve en su repertorio». Sentencia la crónica que si en España logra la obra «alguna aceptación, es debido al trabajo de la Xirgu», piedra angular del teatro de Federico García Lorca. «Aquí falta ambiente -concluye- y por lo tanto la obra necesita de unos buenos andadores, como los de anoche, para que la sostengan y lleven por los escenarios».



